Jaime Antezana Rivera.

La producción de marihuana esta experimentando un crecimiento excepcional en el Perú. Escasas regiones escapan a este crecimiento y expansión exponencial, en un contexto en el que el Ejecutivo que ha presentado una iniciativa legislativa para legalizar el uso medicinal de esta planta y el surgimiento de sectores sociales que exigen lo mismo. Es, por la dimensión y rapidez, un proceso de “marihuanización”

¿Porque de “marihuanización”? Porque, en los últimos cinco años, la producción de marihuana se había extendido -como nunca antes- a 19 regiones: Piura, Amazonas, Cajamarca, Lambayeque, La Libertad, Ancash, Lima provincias, Junín, Ica, Ayacucho, Apurímac, Huancavelica, Huánuco, Cusco, Arequipa, Moquegua, Tacna, Madre de Dios y Tumbes.

La mayor producción de marihuana esta en las regiones del norte (Cajamarca, La Libertad, Ancash, Amazonas y Lambayeque). Las regiones donde la producción, de acuerdo a fuentes abiertas, empezó el 2015 y 2016 y hubo pequeños decomisos son Arequipa, Moquegua, Tacna, Madre de Dios y Tumbes. Y hay cinco regiones que no reportan producción: Puno, Callao, Loreto, San Martin y Ucayali.

En esos marcos, una nueva región se suma al dinámico y acelerado proceso de “marihuanización” que el país esta viviendo: el Callao. Se suma, que quede bien claro, como zona de producción y no como zona de consumo que lo es desde hace varias décadas. También como zona de exportación marítima: hace semanas, se decomiso cientos de kilos en un barco.

En efecto, el miércoles 19 de abril, una operación del Grupo Terna encontró 42 plantaciones de marihuana en la vivienda de un anciano, en el distrito de Ventanilla. De los plantones decomisados, según la pagina web de RPP, 28 estaban frescos mientras que los demás ya estaban en mal estado. Evidentemente, un decomiso pequeño y sobredimensionado mediáticamente.

La respuesta, obviamente no creíble, del anciano intervenido por la policía fue que “no sabia” que era marihuana. Y que pensaba que “era huacatay” y que lo “usaba para alimentar sus animales” (http://rpp.pe/…/hallan-43-plantones-de-marihuana-en-la-casa…). Pero, dado el volumen ilegal de esta planta, el anciano fue detenido.

Siendo realmente pequeño el decomiso, sin embargo, esa acción policial demuestra que el Callao es zona de producción de marihuana. Pero, no se puede descartar que, hace mucho tiempo o recientemente, se este produciendo estas plantas que contienen sustancias alucinógenas en esta región, sea en otras viviendas o zonas.

Ese mismo día, en Bellavista, entre muchas, la intervención de la policía a dos jóvenes con más de dos kilos de marihuana (http://www.americatv.com.pe/…/callao-detienen-dos-jovenes-m…) confirmo lo que todos sabemos: que en el Callao -como casi todo el país- se microcomercializa casi libremente la marihuana para el consumo de adolescentes, jóvenes y adultos.

Otra región que, aunque ya hubo pequeños decomisos e intervenciones a pequeños sembríos desde el 2006, se suma al proceso de “marihuanización” en curso es Loreto. El hecho concreto ocurrió también el miércoles 19 abril: un ciudadano peruano fue detenido en Leticia, Colombia, con 50 kilos de marihuana.

El diario La Región de Loreto da cuenta de la siguiente manera: “Nuevamente un ciudadano peruano cayó en manos de la policía de Colombia cuando trataba de micro comercializar y pasar varios kilos de marihuana en la ciudad de Leticia (Colombia)” (http://diariolaregion.com/…/ciudadano-peruano-es-capturado…/).

El diario La Región proporciona detalles de esta captura:

“…capturo a orillas de la quebrada Yahuarcaca, sector boscoso limítrofe con el barrio Victoria Regia que conduce a la comunidad de la Playa, a un hombre de 34 años de edad, oriundo de la provincia de Ramón Castilla-Perú, en momentos en que como motorista de una embarcación tipo peque-peque pretendía desembarcar dos bultos que contenían 48.5 kilos de marihuana prensada tipo Cripy, avaluados en 57´290.625 pesos y en moneda peruana valorizada en 65 mil 019.58 soles”.

También señala, según fuentes policiales, el destino de la marihuana: “Según las primeras investigaciones y en base a la ruta que estaba utilizando el individuo capturado, esta cantidad de estupefaciente iría a surtir el tráfico local de marihuana en la capital amazonense (Leticia)”. Y agrega un dato muy importante tanto para Colombia como para el Perú:

“Según fuentes policiales de Leticia, en menos de 100 días, la cifra de marihuana Cripy incautada a los traficantes de estupefacientes en el departamento del Amazonas, se aproxima a una tonelada; hecho sin precedentes ni registros históricos en dicha región…”.

Visto globalmente, con la confirmación de la producción de marihuana en el Callao y Loreto (Maynas y Ramón Castilla), en total son 21 regiones que tienen áreas de producción de esta planta cuyo principal químico activo es el THC (delta-9-tetrahidrocannabinol) que llevan a la euforia a los consumidores. Se trata, sin duda alguna, de una dimensión espacial sin precedentes en nuestra historia republicana.

Todo indica que este proceso de “marihuanización” del Perú no ha llegado a su tope, a su techo. Esta lejos de eso por dos factores. El principal: la legalización de la marihuana para usos recreativos y medicinales en 8 Estados de EEUU y Uruguay, en América Latina. Y, que duda cabe, la legalización continuara. segundo: el incremento generalizado del consumo en el país.

Si bien, seguramente, estamos lejos de superar a México y Colombia, las principales zonas de producción de marihuana del mundo, el crecimiento y expansión que esta teniendo este cultivo ya debemos estar en tercer o cuarto lugar. Y, a diferencia de los ocho estados de la unión americana y Uruguay, que han legalizado su consumo recreativo y medicinal, en nuestro país es ilegal.

Efectivamente, la producción y distribución de la marihuana es -desde sus orígenes- una actividad asociada al narcotráfico nacional. Un número muy amplio de firmas y clanes mueven esta enorme producción, de la cual no sabemos su extensión y producción anual, principalmente hacia el exterior y, cosa que tampoco sabemos, al consumo interno.

Ahora, pese a la ausencia de esos datos, la producción de marihuana en 21 regiones no solo es un dato sin parangón en nuestra historia sino que es un factor que, considerando la producción de cocaína y látex de opio derivado de la amapola, da cuenta del enorme poder que, hoy en día, ostenta el narcotráfico.

Así legalicen el uso del aceite de la marihuana para el tratamiento de algunas enfermedades (cáncer, hemiplejía, etc.), como plantea el Ejecutivo y exigen algunos sectores, quedara muchísima marihuana que el narcotráfico lo seguirá manejando. Que midan la superficie de la marihuana y realicen un estudio de la productividad, y se llevaran una enorme sorpresa. Ya lo verán.

Compartidos

Comments

comments

Artículo anteriorPatricia Chirinos, alcaldesa de La Perla, renuncio a Chimpum Callao. El desplome total.
Artículo siguiente3 emprendedores peruanos: ejemplos de constancia para todos
Jaime Antezana Rivera
Consultor e investigador social de la problemática del narcotrafico en el Perú (1998-2015) y sus múltiples aspectos: amapola, coca, cocaína, látex de opio y morfina, violencia, política narcovuelos, lavado de activos en el Perú: Con diversas publicaciones (artículos, ensayos y papers temáticos y regionales y colaborador en cuatro libros) de este problema para el desarrollo, la seguridad y gobernabilidad . Investigador y analista de conflictos sociales (2008-2015) en las regiones con presencia de narcotrafico y violencia narcosenderista. Con experiencia y publicaciones (artículos, papers y ensayos) de regiones del norte del país (Amazonas,Cajamarca, Piura y La Libertad), Puno y Madre de Dios. Promotor e Investigador social de la problemática del desplazamiento forzoso (1988-1998) producto de la violencia política que el Perú vivió en los 80 y parte de los 90; promotor e investigador del retorno y repoblamiento de los desplazados a sus comunidades de origen en Ayacucho, Huancavelica y Apurimac, post conflicto. Investigador social de la violencia terrorista de Sendero Luminoso, las Fuerzas Armadas, los Comités de Autodefensa Campesina y las secuelas de la violencia política (1991-2015) en Ayacucho, Huancavelica, Apurímac y Junín y, desde 2007-2008, en el Valle del Río Apurímac y Alto Huallaga.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here

WordPress spam Bloqueado por CleanTalk.