Jaime Antezana Rivera.

El centro de Lima se ha convertido nuevamente en escenario de represión policial contra la marcha pacifica de profesores en huelga nacional indefinida y de gremios y dirigentes de la CGTP convocado para el día de hoy. La masiva marcha tenia como objetivo que el Congreso los reciba y atienda.

Movilizaciones, igualmente masivas de profesores y otros gremios, esta ocurriendo en el conjunto del país. No es un paro nacional, como inicialmente fue la convocatoria, pero si es una jornada de protesta en todo el territorio nacional. En Puno, Apurímac y Ayacucho se desarrollan paros regionales.

Las movilizaciones regionales de los profesores y gremios que los apoyan, en un país centralista como el Perú, no tienen la repercusión mediática que deberían tener. Pero lo mediático no significa inexistencia de estos. Están ahí. El gobierno, en cambio, si lo sabe. Impotente, lo ve y siente.

Lo que sí no se puede ocultar es que el corazón político del país, la avenida Abancay, ha sido tomado pacíficamente por los profesores y los miembros de la CGTP. Tampoco la respuesta oficial: la represión a punta de bombas de gas y agua buscan dispersar a los manifestantes con varios profesores afectados.

Esta ocurriendo, pese al tiempo transcurrido, un desborde magisterial. ¿Cuál es el tema que mantiene a los profesores en huelga indefinida y la convocatoria de marcha de hoy? La evaluación docente. Los profesores que buscan llegar al Congreso están de acuerdo con la evaluación pero no como lo estable la ley vigente.

Su planteamiento es la derogatoria de la La Ley N°29944, Ley de Reforma Magisterial, modificada por la Ley N° 30541, que establece -lo que los profesores han llamado- la “evaluación punitiva”. Es decir, que luego de tres evaluaciones que desaprueben son despedidos. Pero antes estaban por la modificar la ley.

No es cierto, como el gobierno y la mayoría de medios señalan, que los profesores están en contra de la evaluación. Están contra el modelo de evaluación establecida por la mencionada ley y el despido que su implementación implicaría. Por eso, exigen la derogatoria de la ley mencionada.

Por esa razón, luego que la ministra de educación cerrara el diálogo, el centro de gravedad de la huelga magisterial ha pasado al Congreso. La reunión con la bancada fujimorista, que suscito muchas especulaciones (“alianza táctica” o el “encuentro de los extremos”), no concluyo con un compromiso para resolver esta demanda magisterial.

En un cuadro social de exacerbación de la huelga nacional del magisterio, con la concurrencia de los gremios de la CGTP, no es posible que la única respuesta del gobierno sea la represión policial. Las marchas generan la sensación generalizada de un país paralizado y sin rumbo. Y un gobierno incapaz de darle solución.

Esta situación no puede continuar. Pues esta poniendo en riesgo la estabilidad política y, también, económica del país. A estas alturas no se puede seguir señalando que no se puede dialogar con Pedro Castillo y los demás dirigentes porque son del Movadef. Esa acusación no solo -sin negar su existencia mínima- ha llevado a esta situación critica sino que ha conducido al gobierno a un callejón sin salida.

El cierre definitivo del diálogo, como anuncio la ministra de educación, solo favorece esta difícil situación y, contra lo que muchos creen, su eventual expansión y crecimiento. Si hoy fue una jornada nacional de protesta, mañana puede ser (realmente) un paro nacional.

Es necesario que reabrir el diálogo entre el gobierno y los dirigentes regionales.
Señor PPK, hay que reabrir el dialogo ¡Ya!. No sigan echando gasolina al conflicto. Busquen formulas intermedias sobre el tema de la evaluación docente. Mire la televisión. Mire las calles.

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Jaime Antezana Rivera
Consultor e investigador social de la problemática del narcotrafico en el Perú (1998-2015) y sus múltiples aspectos: amapola, coca, cocaína, látex de opio y morfina, violencia, política narcovuelos, lavado de activos en el Perú: Con diversas publicaciones (artículos, ensayos y papers temáticos y regionales y colaborador en cuatro libros) de este problema para el desarrollo, la seguridad y gobernabilidad . Investigador y analista de conflictos sociales (2008-2015) en las regiones con presencia de narcotrafico y violencia narcosenderista. Con experiencia y publicaciones (artículos, papers y ensayos) de regiones del norte del país (Amazonas,Cajamarca, Piura y La Libertad), Puno y Madre de Dios. Promotor e Investigador social de la problemática del desplazamiento forzoso (1988-1998) producto de la violencia política que el Perú vivió en los 80 y parte de los 90; promotor e investigador del retorno y repoblamiento de los desplazados a sus comunidades de origen en Ayacucho, Huancavelica y Apurimac, post conflicto. Investigador social de la violencia terrorista de Sendero Luminoso, las Fuerzas Armadas, los Comités de Autodefensa Campesina y las secuelas de la violencia política (1991-2015) en Ayacucho, Huancavelica, Apurímac y Junín y, desde 2007-2008, en el Valle del Río Apurímac y Alto Huallaga.

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