Jaime Antezana Rivera.

Se reabrió, aunque sin acuerdos para levantar la huelga, el diálogo entre el Ministerio de Educación (Minedu) con Pedro Castillo. La continuación de la huelga nacional indefinida de los profesores, pese a la campaña contra su principal dirigente Pedro Castillo y la amenaza de contratar profesores, lo ameritaba (http://www.peruanoscontralacorrupcion.com/index.php/2017/08/24/represion-policial-masiva-marcha-profesores-al-congreso-reabrir-dialogo-ya/).

Eso es, contra la aparente firmeza de la ministra para cumplir con la amenaza de contratar nuevos profesores y transportar a muchos profesores como carneros en aviones a sus regiones, lo que ocurrió. Y, si bien como señala ATV.pe “No se llegó a un acuerdo luego de varias horas de conversaciones” (http://www.atv.pe/actualidad/san-borja-pedro-castillo-se-reunio-con-el-minedu-337586?ref=tw_atv), el diálogo tiene que continuar.

No hay otro camino para resolver este conflicto que afecta a millones de escolares y donde el gobierno tiene la principal cuota de responsabilidad. La exclusión de los dirigentes regionales que dirigen la huelga del dialogo con PPK; acusar a Castillo de tener vinculaciones con el Movadef y ser el “punto” de la “unificación” de Movadef y “Proseguir”; “dialogar” con los dirigentes del Comité Nacional de Lucha en “cuartos separados” (como si fueran “terroristas”), son algunos datos que lo confirman.

Una enorme responsabilidad recae, sin duda, en el ministro del interior: no solo hizo imposible reunirse, por lo antes dicho, con Castillo, sino también estigmatizo a la mayoría de los dirigentes miembros del Movadef ( 25 dirigentes de los 30). Reunirse con ellos reunirse con “terroristas”. Desde esa lógica, el Estado no puede reunirse con miembros de una -como menciono varios Basombrío- “organización criminal”.

Aplicado al terreno de la realidad, reunirse con los dirigentes del Comité Nacional de Lucha de las Bases regionales del Sutep equivalía a negociar con Movadef igual SL y, por lo tanto, “legitimar” al Movadef y sendero. Esa fue la línea que asumió el gobierno haciendo inviable un diálogo directo con la ministra Marilú Martens. Los llevo a un callejón sin salida para manejar y resolver un conflicto que no debió durar tanto.

El diálogo del día de hoy, entre representantes del Minedu con Pedro Castillo, es un paso adelante. Es reconocer que la huelga sigue adelante sin fisuras notables y que hay un interlocutor valido: Castillo. El siguiente paso debe ser una reunión con la ministra y no con sus “representantes”. ¿Que diálogo es ese? O sigue creyendo que Castillo es la bisagra de Movadef y el inexistente “Proseguir”. ¡Así no se resuelve una huelga que ha arrinconado al gobierno!

Es una huelga que ha remecido el panorama político nacional y que ha llevado a muchos investigadores a esgrimir que estamos ante la irrupción de un movimiento social. Hay que leer la calle y el animo generalizado de los profesores que se movilizan por las calles del centro de Lima, Miraflores y en las regiones. Hay que evitar que este conflicto hibride con otros que amenazan con irrumpir la escena nacional y arrinconar al precario gobierno de PPK.

Señora ministra: no continué con formulas de diálogo que no han dado resultados y es excluyente. Es hora de tratar a los docentes como profesionales y con respeto. Siéntese con dialogar con el comité nacional de lucha y lleguen acuerdos que permitan una salida intermedia en el tema de la evaluación docente. Los docentes, en múltiples explicaciones, han demostrado que no se oponen a la evaluación y los aspectos que tienen que ser modificados del modelo de evaluación. Hay, pues, un marco para construir acuerdos.

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Jaime Antezana Rivera

Consultor e investigador social de la problemática del narcotrafico en el Perú (1998-2015) y sus múltiples aspectos: amapola, coca, cocaína, látex de opio y morfina, violencia, política narcovuelos, lavado de activos en el Perú: Con diversas publicaciones (artículos, ensayos y papers temáticos y regionales y colaborador en cuatro libros) de este problema para el desarrollo, la seguridad y gobernabilidad . Investigador y analista de conflictos sociales (2008-2015) en las regiones con presencia de narcotrafico y violencia narcosenderista. Con experiencia y publicaciones (artículos, papers y ensayos) de regiones del norte del país (Amazonas,Cajamarca, Piura y La Libertad), Puno y Madre de Dios. Promotor e Investigador social de la problemática del desplazamiento forzoso (1988-1998) producto de la violencia política que el Perú vivió en los 80 y parte de los 90; promotor e investigador del retorno y repoblamiento de los desplazados a sus comunidades de origen en Ayacucho, Huancavelica y Apurimac, post conflicto. Investigador social de la violencia terrorista de Sendero Luminoso, las Fuerzas Armadas, los Comités de Autodefensa Campesina y las secuelas de la violencia política (1991-2015) en Ayacucho, Huancavelica, Apurímac y Junín y, desde 2007-2008, en el Valle del Río Apurímac y Alto Huallaga.

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